Se presenta a consulta de urgencia Aquiles, un gatito de raza Ángora y de menos de dos meses de edad porque de forma repentina la propietaria detecta que el ojo izquierdo (OS) se le ha puesto de color rojizo. En conocimiento de la propietaria, no hay antecedentes de traumatismo, el gatito aún no ha comenzado su protocolo de vacunación y convive con otros gatitos de la misma camada.

La exploración general y estado físico son buenos. La exploración oftalmológica revela dolor (blefarospasmo leve), ojo rojo y la presencia de exudado inflamatorio hemorrágico en el interior de la cámara anterior de OS, obstaculizando la pupila. Los reflejos fotopupilar consensuado y de deslumbramiento de OS son positivos, por lo que el ojo izquierdo es visual (imágenes 1 y 2). El diagnóstico es compatible con una Uveítis anterior, aparentemente traumática, en OS. El tratamiento consiste en: Dexametasona, Ketorolaco y Atropina 1% tópico y Prednisolona sistémica.

EVOLUCIÓN:

Tras 4 días: Ya apenas hay ojo rojo, ya se ve la pupila, que está parcialmente dilatada y el exudado inflamatorio hemorrágico ha disminuido considerablemente su tamaño (Imagen 3).

Tras 10 días: Apenas queda exudado inflamatorio, pero presenta un foco de catarata en la cápsula anterior del cristalino, secundario al proceso inflamatorio que ha padecido. Se retira ya la medicación con Atropina 1% y se sigue bajando la dosis de Prednisolona sistémica (Imagen 4).

Tras 15 días: Ambas pupilas de igual tamaño, ya no se observan restos de exudado inflamatorio intraocular en OS, ni ojo rojo. Se mantiene tratamiento tópico mediante colirio de Diclofenaco en OS durante unas 3-4 semanas y la próxima revisión será en unos meses para observar si la catarata evoluciona o permanece estable (Imagen 5).

La Uveítis se considera una urgencia oftalmológica por diversas razones:

1. Posibilidad de desarrollar sinequias intraoculares (el iris se pega a diferentes estructuras, como el cristalino).

2. Riesgo de evolucionar a glaucoma (aumento de presión intraocular) y ceguera.

3. El peligro potencial de estar asociado a un proceso sistémico que pueda comprometer la vida del animal (especialmente si es bilateral).»