Es la presencia de una aglomeración de material mineral y material orgánico, en las vías urinarias, tanto en riñón, uréter, vejiga urinaria o uretra, que en muchos casos, suelen provocar una obstrucción de las vías de excreción urinaria. Es una enfermedad que se suele ver de forma frecuente en la clínica diaria, y su comienzo, suele establecerse meses antes de dar los signos clínicos.

El llamado Cálculo o Urolito urinario puede clasificarse, según donde se localice, en: renal, ureteral, vesical o uretral. También, según el tipo de mineral que lo ha formado, en: cálculos de Urato, de Estruvita, de Oxalato Cálcico, de Cistina, de Bilirrubina, de Fosfato Cálcico, de Xantina, de Tirosina, de Carbonato Cálcico, de Sílice, etc., pudiendo ser puros (100% formados por un solo tipo de mineral) o Mixtos (mezcla de varios).

Las causas de su formación son variadas. Hay una predisposición genética, como es el caso de ciertas razas como el Dálmata, Bulldog Inglés, Yorkshire Terrier o Schnauzer Miniatura, donde la aglomeración de cristales de urato amónico producen este tipo de cálculo. En el caso de los Dálmatas, la causa original es la falta de una enzima, la Ureasa, que impide la metabolización de este cristal por lo que se acumula en vías urinarias pudiéndose formar el urolito. Sin embargo, esto no ocurre en todos los Dálmatas a pesar de la presencia de cristales de urato. Se desconoce el por qué, unos forman urolitos y otros no. En las otras razas, la presencia de cristales de Urato amónico es debida básicamente a alteraciones en la funcionalidad hepática, por lo que la presencia de estos cristales en orina son altamente sospechosas de hepatopatías.

Otra causa más común de presencia de urolitos o cristaluria, es la Infección Urinaria. En el caso de los perros, los cristales o cálculos de Estruvita, siempre se forman secundariamente a una infección, no así en los gatos. Por lo que en algunos animales, que por ejemplo tuvieran urolitos de Oxalato Cálcico, debido a la infección que pueden provocar estos en vías urinarias, es posible que convivan ambos tipos de cristales, incluso formándose urolitos mixtos, cuestión muy importante de conocer para el tratamiento posterior.

También, el tipo de alimentación interviene en la formación de los cristales, ya que una dieta acidificante ayuda a la aparición de cristales como los de Oxalato, y una dieta basificante a la formación de Estruvita, por ejemplo.

La vida sedentaria, como en el caso de gatos caseros, o la retención urinaria, porque el animal tenga poca accesibilidad a orinar, también pueden favorecer la urolitiasis o al menos, la presencia de cristaluria, como la de Bilirrubina. También, la obesidad predispone la formación de urolitiasis

Los signos clínicos con que se suele presentar un animal a la consulta, cuando ya se manifiesta, suelen ser: hematuria (sangre en la orina), disuria (dolor al orinar), polaquiuria (alta frecuencia en la micción), micciones fuera de la tierra en el caso de los gatos, nicturia (orinan por la noche cuando no lo solían hacer) o tenesmo vesical (sensación de orinar pero no lo hace). En este último caso, es probable que el animal este ya obstruido, por lo que lo que entramos ya en una urgencia médica. Hay veces, muchas veces, que el animal debido a la obstrucción que padece, ya llega con signos graves, por una probable Insuficiencia Renal Aguda, presentando shock, vómitos, diarreas, tensión sistémica elevada, etc. que puede llevar a la muerte al animal sino se instaura el tratamiento lo más rápido posible.

Más adelante veremos el tratamiento, tanto clínico como el que tendrá en casa, pero por lo pronto, es FUNDAMENTAL, que estén pendientes de cualquier alteración en la rutina de micción del animal, y en ese caso, asesorarse por un veterinario, ya que, cuanto antes se le ponga remedio, tendremos mejores resultados, tanto médicos como económicos.