¡Incorrecto!
Esto es algo que casi todo el mundo cree porque normalmente extrapolamos lo que ocurre en personas a lo que les pasa a nuestras mascotas… y normalmente no es así.

Los perros, a diferencia de las personas, generalmente desarrollan cataratas cuando son jóvenes (de 1 a 5 años) por causas genéticas (Cataratas hereditarias) o incluso pueden nacer con ellas (Cataratas congénitas) y luego ir avanzando poco a poco. Aunque la causa genética es la más frecuente en los perros, existen muchas más causas de cataratas como son: traumatismos, inflamaciones oculares o enfermedades sistémicas, como la Diabetes.

Mostramos fotografías de perros jóvenes diagnosticados, por nuestro servicio de Oftalmología, de Catarata en diferentes estadios: incipiente (foto 1), inmadura (foto 2) y madura (foto 3).

Lo que sí ocurre con la vejez y que ya hemos comentado en post anteriores es un proceso de “endurecimiento” del cristalino, con un aspecto grisáceo en su núcleo que es normal (fisiológico), y no compromete la visión. Se llama ESCLEROSIS SENIL del cristalino y, en ocasiones, es confundido con una catarata. >>

¡Gracias! Saludos,

Sara.

1-INCIPIENTE

2.-INMADURA

3-MADURA