Cuando decimos que un animal tiene el ojo rojo nos referimos a cuando se inyectan o se ponen de manifiesto de forma más evidente los vasos sanguíneos de la CONJUNTIVA, más superficial y que es la capa que rodea los párpados y el globo ocular; o la ESCLERA, más profunda, que es la capa blanca del ojo y es una parte fundamental de su estructura.

SIEMPRE un ojo rojo debe ser motivo de alarma y se debe considerar llevarlo a su centro veterinario de confianza para que determine el motivo, ya que existen multitud de enfermedades que pueden provocar un ojo rojo.

Lo más importante es tener muy claro que un OJO ROJO PUEDE NO SER UNA SIMPLE CONJUNTIVITIS y en la mayoría de las casos, no lo es. Hay que determinar siempre la CAUSA y las enfermedades más peligrosas y que se deben descartar son:

– ÚLCERA CORNEAL (foto 1): viene acompañada generalmente de secreciones oculares y mucho dolor (el paciente parpadea con mucha frecuencia el ojo y se suele rascar con la pata u otros objetos).

– UVEÍTIS (foto 2 y 3): se denomina como inflamación intraocular, del iris principalmente. Generalmente, se manifiesta con cambio de color (se pone azulado) y la pupila se hace más pequeña (miosis). Necesita tratamiento de la forma más inmediata posible ya que si no se hace, puede dejar secuelas muy serias y el animal puede perder la visión o, incluso, el globo ocular.

– GLAUCOMA (foto 4): es el aumento de la Presión intraocular del globo ocular y se considera una de las peores enfermedades en Oftalmología Veterinaria, ya que si no se diagnostica a tiempo, el animal puede perder la visión en cuestión de HORAS o DÍAS.  Se observa normalmente ojo azul, igual que con la uveítis, pero con la pupila DILATADA (midriasis).

CONCLUSIÓN: Si observan que su mascota tiene uno o los dos ojos rojos, acompañado o no de otros signos clínicos, es recomendable que lo vea un veterinario lo antes posible y que determine la causa. Se deben descartar todas las posibles enfermedades más peligrosas antes de diagnosticar una simple conjuntivitis.

 

Foto 1: Perro con ojo muy rojo a causa de una úlcera profunda (se ve a simple vista) y con signos de infección. Precisa tratamiento lo antes posible antes de que siga profundizando y necesite una cirugía corneal de urgencias o puede llegar a una PERFORACIÓN de la córnea.

Foto 2: Perro con ojo muy rojo a causa de una Uveítis no tratada de hace días y ya con algunas secuelas (fíjense en la pupila algo deformada – no es completamente redonda).

Foto 3: Perrita diagnosticada de Diabetes mellitus, con ojos rojos por la inflamación que ocasiona el rápido desarrollo de las Cataratas (cristalino blanco).

Foto 4: Perro con Glaucoma secundario a la luxación o desviación del cristalino (con Catarata) hacia delante. Necesita una cirugía intraocular de urgencia o perderá la visión.